Los expositores destacaron el balance positivo de las primeras jornadas y valoraron el espacio de comercialización y promoción que ofrece la Provincia para acercar los libros a nuevos lectores.
En el marco de la segunda jornada de la Feria Provincial del Libro, los libreros hicieron un balance alentador del desarrollo del evento. Coincidieron en destacar el constante acompañamiento del público, el interés por las distintas propuestas editoriales y el impacto de esta iniciativa del Gobierno de la Provincia como espacio para fortalecer la comercialización de libros, promover la producción local y fomentar el encuentro entre autores, editoriales y lectores.
Osvaldo Meza Tanara, de Librería Max, resaltó la importante participación del público y explicó que su local se dedica principalmente a la venta de libros infantiles: “Estamos teniendo una interesante demanda de libros de cuentos y libros escolares”, contó. El librero también puso en valor el espacio brindado por el Gobierno provincial: “Es muy buena la predisposición que recibimos por parte de Cultura, y es una grata noticia poder estar acá”.
Por su parte, María Constanza Flores, de El Ángel Gris Libros, participó por tercera vez de la Feria Provincial del Libro y remarcó su importancia: “Es un espacio que nos permite darnos a conocer ante gente que no nos conocía y encontrarnos con otros libreros”. Sobre el perfil de su catálogo, señaló que se enfoca principalmente en humanidades, ciencias sociales y literatura, y agregó: “Vemos que muchas personas buscan clásicos y libros usados, que llaman la atención porque son más accesibles”.
Finalmente, Ignacio “Otto” Silva, de Librería Antinomia, vivió su primera experiencia en la Feria tras cinco años de trayectoria en el rubro. “Es el primer año que puedo trabajar y vivir de esto”, contó, y se mostró conforme con los resultados obtenidos hasta el momento: “Me está yendo bien. Creo que me preparé bien para esto y además tengo buenos precios, eso me beneficia mucho”.
